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La Vereda es un programa que se emite en Ràdio Klara desde junio de 1999. Un espacio para la poesía, la literatura, la música, la cultura, el arte, el compromiso, las emociones... Un camino poético en el que la vida no pasa: se queda. Escúchala en directo los jueves de 19 a 20 h en la 104.4 FM València y en www.radioklara.org. O cuando quieras en nuestro podcast.

lunes, 2 de septiembre de 2019

Cercles

Els camins són plens de passes sense nom
Ningú sap d'on venen ni allà on van
El mar arrossega un nou vaixell a port
L'horitzó s'acosta, el pot salvar

Pots passar pel món plorant
Pots fer un pas cap a endavant
Res no és mai per sempre es pot canviar

Dins del cercle constant
Les vides que vindran
Seran el fruit dels dies que se'n van

Gira el cercle constant
El cicle que l'amor va renovant

Ara els cors són plens d'estels que escapen
Sovint l'amor i l'odi són germans
Com un crit recorre el vent les places
Les paraules volen al seu pas

Pots quedar-te aquí esperant
Pots seguir també lluitant
Sempre els fills dels homes van canviant

Dins del cercle constant
Les vides que vindran
Seran el fruit dels dies que se'n van

Gira el cercle constant
El cicle que l'amor va renovant

Pots quedar-te aquí esperant
Pots passar pel món plorant
Però res no és per sempre
Els fills dels homes van cantant

Dins del cercle constant
Les vides que vindran
Seran el fruit dels dies que se'n van

Gira el cercle constant
El cicle que l'amor va renovant

Sopa de Cabra


martes, 30 de julio de 2019

La culpa es de uno

Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza sólo tuvo un sentido.

Todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.

Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor.

Con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha.

Creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.

Hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo

y fue implacable como vos
mas no fue tierno

ahora estoy solo
francamente
solo.

Siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado

antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno

con los ojos bien secos
por si acaso

miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.

Mario Benedetti

domingo, 28 de julio de 2019

Sebastián

Cuatrocientos otoños me agrietaron, e inviernos
cuatrocientos dejaron su nieve en el ramaje.
Por eso la corteza es tan áspera. Dentro,
detrás de la corteza, mi alma fluye.

Mi alma mínima anciana, difícil conmoverla.
Pero qué fina piel, qué dócil al tormento,
qué fácil de arañar en las escamas duras.
Cómo hubiera querido por amor desnudarme.

Exhausto, derramándose en diecisiete heridas,
descansó todo el peso de su carne en mis brazos.
Soy un árbol muy viejo y él un hombre muy joven,
y una vez lo sostuve entre mis brazos.

Carmen Jodra


viernes, 8 de marzo de 2019

Me atreví a soñar... a despertar

Quiero contarte hermana
Como me sentí ese día en la playa
Sola sentada en un tronco.
Cuando veía como el agua de mar
Se reventaba contra una inmensa roca.
El agua espumosa se derramaba
Regresaba el agua a estrellarse
Y la brisa me llegaba a los ojos.
Regresaban los besos del amado
Como lilán perfumado.
Y me quede pensando en mi decisión de mujer
Por vivir por ser por salir bajo la piedra.

Por renacer después de tantas veces
De reventarme ante la vida
Y mi sangre espumarse en desvaríos.
Regresaban sus besos y su tacto a recorrerme toda.
Yo seguía pensando cuando estaba en la llanura
En la soledad más absoluta
Cuando soñar no me era permitido.
Me atreví a soñar a despertar
A luchar contra mi propio desespero
Contra la asfixia del amor
Que fue bello un día pero que luego me oprimía.

Seguí recordando con el agua salada
Acercándose a mis pies
Como a mi lucha ante el tiempo perdido
Le oponía mi esperanza de ángel caído.
Agitaba las alas rotas
Y el peso de la sangre me impedía el vuelo.
De nuevo sus besos en el crecimiento de mis pechos
Sus besos en mi nueva vida y recordaba en la playa ese día
Sola en la soledad más absoluta
Con el agua espumosa en los tobillos.

En mi ángel fui sanando las heridas
Las alas secándolas al sol.
El aprendizaje al vuelo con las alas rotas
Es tan duro como volver a nacer
En desespero por alcanzar la vida.
Hubo manos duras que quebraban mis plumas de nuevo
Pero no mi deseo de seguir el vuelo.
Ahora este diario golpeteo de mis alas
En la plenitud de mi vida
Con su calor recorriendo mis sentidos me ayuda.
Sigo pensando mujer terca que soy que me atreví a soñar
A despertar a amar a amar
Y a construir sobre mis sueños.

Christian Santos

sábado, 8 de septiembre de 2018

Fábricas de amor

Y construí tu rostro.
Con adivinaciones del amor, construía tu rostro
en los lejanos patios de la infancia.
Albañil con vergüenza,
yo me oculté del mundo para tallar tu imagen,
para darte la voz,
para poner dulzura en tu saliva.
Cuantas veces temblé
apenas si cubierto por la luz del verano
mientras te describía por mi sangre.
Pura mía
estás hecha de cuántas estaciones
y tu gracia desciende como cuántos crepúsculos.
Cuántas de mis jornadas inventaron tus manos.
Qué infinito de besos contra la soledad
hunde tus pasos en el polvo.
Yo te oficié, te recité por los caminos,
escribí todos tus nombres al fondo de mi sombra
te hice un sitio en mi lecho,
te amé, estela invisible, noche a noche.
Así fue que cantaron los silencios.
Años y años trabajé para hacerte
antes de oír un solo sonido de tu alma.

              II

Alza tus brazos, ellos encierran a la noche,
desátala sobre mi sed,

tambor, tambor, mi fuego.
Que la noche nos cubra como una campana

que suene suavemente a cada golpe del amor.
Entiérrame la sombra, lávame con ceniza, cávame del dolor,

límpiame el aire:
yo quiero amarte libre.

Tú destruyes el mundo para que esto suceda,
tú comienzas el mundo para que esto suceda.

              III

Me has amado las manos y caerán con el otoño.
Has amado mi voz y está arrasada.
Mi rostro ha reventado sobre ti como una piedra
impura.
Me has amado y amado
para que huya de mí, señor de sombras.

Me has destruido para que yo sea luz humana
cantando
como las criaturas de tu sangre.

              IV

Que del recuerdo suba el olor de tu cuerpo y se
haga tu cuerpo.
Que la noche devuelva tu dulzura.
Que tus manos sean dadas por el temblor que dieron.
Que tus ojos regresen de todo lo mirado.

Paloma del amor
en vez
asciendes pura en libertad
giras y cantas como el cielo vas invadiendo el mundo.

              V

Como un niño te canto bajo la noche oscura.

Cofre de los secretos, juegos hondos,
temblores del otoño como pañuelos rápidos,
te canto allí para que seas.

Señora del candor,
con boca limpia digo uno a uno tus nombres,
pongo mi rostro en la penumbra que de ellos
desciende,
hago un gran fuego con tus nombres bajo la
noche oscura.

En realidad quiero decir: me haces andar contra la muerte.

Juan Gelman


jueves, 8 de marzo de 2018

Vienen mujeres muchas

Vienen actuando desde el fondo de mis raíces,
Profundas como la noche e inquietas como el viento.
Vienen cruzando mi historia, atravesando mi aliento,
mujeres, muchas mujeres, entre mis piernas subiendo,
viajando por mis venas, haciéndose carne en mi cuerpo.
Vienen de siglos y siglos de luchas y de lamentos,
por sus muertes infinitas por dolores y silencios.
Pujan desde las honduras acariciando mi cuerpo,
vienen gritando su lucha, pugnando por sus derechos.
¡Cuántas mujeres muchas movilizando mi pecho!
¡Cuántas manos levantan las esperanzas que tengo!
¡Cuántas mujeres me llaman a seguir este sendero!
¡Cuántas pasiones vivas me vienen a dar sustento!
Vienen mujeres muchas de luchas y de lamentos,
vienen con sus violetas banderas en movimiento,
vienen dando su apoyo para nuestro alzamiento,
sus herramientas libertarias manifiestan ofrecernos.
¡Ahora, compañeras, es este nuestro momento!

Gabriela Fagetti


viernes, 10 de noviembre de 2017

Vocales

Twitter es el territorio de las palabras rotas. De este modo ocupan menos espacio y se rentabilizan mejor los 140 caracteres. Pero una palabra rota es una palabra rota. Imaginemos una casa en la que, para ahorrar espacio, la vajilla estuviera compuesta de medios platos y de medias cucharas y de medios tenedores. De media nevera también y de media estufa y de medio cepillo de dientes o de la mitad de la cama. Una casa con la mitad del retrete y la mitad del bidé y la mitad de la pastilla de jabón. Toda la casa rota, con un 30% de microondas y un 40% de sofá y un 10% de ventanas. Y, en esa casa, una familia en la que al padre le faltaran las piernas, a la madre los brazos y a los niños la nariz y los labios. Todo muy económico. Si entráramos en ella, reconoceríamos un hogar, sin duda, y distinguiríamos a los padres de los hijos del mismo modo que traducimos QTL por Qué tal, QT1BD por Que tengas un buen día, o TKM por Te quiero mucho. ¿Pero quién viviría allí? Alguien, desde luego, que fuera la mitad de sí mismo. Y no solo la mitad de sí mismo en cuanto al cuerpo, sino también en cuanto a la mente. Un hemipléjico total.

La realidad, quizá por influencia de las palabras, se vuelve hemipléjica. Los contratos de trabajo están rotos igual que los salarios, que funcionan a medio gas. La capacidad de protesta de los trabajadores ha caído en picado, lo mismo que la influencia de los sindicatos en el hemimundo laboral. A un amigo le escribió su médico el siguiente mensaje: ¿Sgs con prblms d prstt? Que, después de mucho estudiar, logró leer como ¿Sigues con problemas de próstata? Parece que el pato, en la lengua, lo pagan las vocales. ¿Y en el pensamiento? ¿De qué modo o por dónde se reduce el pensamiento?

Juan José Millás