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La Vereda es un programa que se emite en Ràdio Klara desde junio de 1999. Un espacio para la poesía, la literatura, la música, la cultura, el arte, el compromiso, las emociones... Un camino poético en el que la vida no pasa: se queda. Escúchala en directo los jueves de 19 a 20 h en la 104.4 FM València y en www.radioklara.org. O cuando quieras en nuestro podcast.

jueves, 16 de abril de 2009

Rompeolas

Llévame a ver salir el sol
desde todos los portales de la luna
llévame al puerto y al malecón
cuando el cielo se nos llene de gaviotas
Alumbrando las calles oscuras
todas las estrellas que hoy durmieron solas
(desde el rompeolas me acuerdo de ti)
vuelo controlado, colgado del palo
de las banderolas
Y ahora ya no puedo prestarte mi abrigo
ni quitarte la ropa, ni sudar contigo
ni perder la calma, ni decirte las cosas
que nunca te he dicho
Y ahora ya no puedo prestarte mis alas
ni subirte la falda
ni cogerte con vicio
ahora da lo mismo reírse de todo
que llorar por nada
Llévame a ver salir el sol
cuando enrede los cabellos en tu nuca
llévame al puerto de náufragos
y a los muelles que no escuchan tus preguntas
Desatando pañuelos de bruma
hace algunas horas que perdí la suma
(desde el rompeolas me alejo de ti)
vuelo equivocado, tu voz es el viento
que rompe las olas

Quique González

martes, 24 de marzo de 2009

Lucía

Haces muy bien
en abrir tanto los ojos,
Lucía,
así te harás experta
en nubes y cigüeñas.
Si aprendes a mirar
te darás cuenta
que en los tejados juegan
duendes en bicicleta.
Que si llueve en el campo
los pájaros se alegran
y los gatos no tienen
botas de siete leguas.

Verás crecer las flores
si con cuidado observas,
y reír a las hojas
sea o no primavera.
Sabrás lo que es ternura,
Lucía,
cuando aprendas
a entender a tu madre
cuando te abraza y besa.
Comprenderás que yo,
de alegría me muera
si me veo en el amor
que tu risa refleja.

Por eso haces muy bien
en abrir tanto los ojos,
Lucía,
el mundo necesita
expertos en belleza
que vayan por las nubes
andando en bicicleta
y sepan descubrir
duendes bajo la mesa.
Peritos en ternura,
en lluvias y cigüeñas,
como tu madre que
ríe si te abraza y besa.

Quintín Cabrera

domingo, 22 de marzo de 2009

Como la cigarra

Tantas veces me mataron,
tantas veces me morí,
sin embargo estoy aquí
resucitando.
Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal
porque me mató tan mal,
y seguí cantando.
Cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.
Tantas veces me borraron,
tantas desaparecí,
a mi propio entierro fui
sola y llorando.
Hice un nudo en el pañuelo
pero me olvidé después
que no era la única vez,
y volví cantando.
Tantas veces te mataron,
tantas resucitarás,
tantas noches pasarás
desesperando.
A la hora del naufragio
y la de la oscuridad
alguien te rescatará
para ir cantando.

María Elena Walsh

viernes, 13 de febrero de 2009

Mil

Teño algo importante que dicir
agora que vimos de despedirnos
para sempre.
Quérote.
Crávame as unllas,
pero has de saber que tamén fun sincero
as outras mil veces.

Ela acúsame de non ter sentimentos
porque falo e falo
ou non falo.
Vai comer todas as unllas,
as súas altivas unllas escarlata.
Pero ireime.
Díxenllo e riu indiferente,
pero ireime
ou non me irei.
Chegarei a unha desas cidades,
non tan grandes como unha cidade,
onde se para o tren e xa non hai máis tren,
con monxas que se sentan nun barril de cervexa na estación,
e miles de corvos que esperan con sorna a El-Rei
ou unha cámara de cine.
Desa cidade sae un autobús
tan vello
que ten un conductor que fuma
e que fala cos viaxeiros,
xusto en cada curva,
cando chove,
e faino cada día desde sempre,
limpa o cristal coa man,
coma se estiveramos caendo,
chove tamén dentro.
E non pasa nada,
pois chegamos cando escampa,
e só pinga no autobús,
todos mollados menos os paisanos
que rin
ou non rin.
Esta xa non é cidade nin nada,
pero hai un barco panza arriba
e unha praia de area negra.
E hai tamén unha cabina de teléfono.

¿Escoitas? Estou nunha cabina.
Sí, ben.
Non, nada.
Chovía no autobús.
Só hai un bar.
Sí, teño moedas.
¿De verdade? Tamén eu. Non, aínda non se corta.

Si sigo aquí.
Non, non estaba pensando.
Escoitaba, iso é todo.
Non sei o que dicías. Escoitaba.
Non, non é un libro.
Son as follas da guía.
¿Sabes cal é o prefixo de Ras-Al-Khaimah?
Marcas o 07, máis 971 e logo o 77
e xa podes falar con alguén en Ras-Al-Khaimah.
Non, non é que non te escoite.
Escoito, só quero escoitarte.
Pero non me preguntes o que dis.
Non podo facer dúas cousas o mesmo tempo,
entender e pensar en ti.
Qué fácil é falar con calquera lado.
Non, non cortes por favor.
Se colgas,
chamarei a Ras-Al_Khaimah
ou a calquera lado.
Mentras ti falas, non teño frío.

El era forte e feble
como un marine ianqui.
Ela, fráxil e invencible,
como unha guerilleira do Vietcong.

Manuel Rivas


domingo, 8 de febrero de 2009

No te quiero sino porque te quiero

No te quiero sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego.

Te quiero sólo porque a ti te quiero,
te odio sin fin, y odiándote te ruego,
y la medida de mi amor viajero
es no verte y amarte como un ciego.

Tal vez consumirá la luz de enero,
su rayo cruel, mi corazón entero,
robándome la llave del sosiego.

En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero, amor, a sangre y fuego.

Pablo Neruda

viernes, 31 de octubre de 2008

A veces, en octubre, es lo que pasa

Cuando nada sucede,
y el verano se ha ido,
y las hojas comienzan a caer de los árboles,
y el frío oxida el borde de los ríos
y hace más lento el curso de las aguas;

cuando el cielo parece un mar violento,
y los pájaros cambian de paisaje,
y las palabras se oyen cada vez más lejanas,
como susurros que dispersa el viento;

entonces,
ya se sabe,
es lo que pasa:

esas hojas, los pájaros, las nubes,
las palabras dispersas y los ríos,
nos llenan de inquietud súbitamente
y de desesperanza.

No busquéis el motivo en vuestros corazones.
Tan sólo es lo que dije:
lo que pasa.

Ángel González



lunes, 27 de octubre de 2008

Un cuaderno lleno de cuentos

He llegao desde muy lejos con mis trucos, mis complejos,
Una maleta llena de trastos y un cuaderno lleno de cuentos.
Sé que todo está perdío, que sólo tengo lo que vivo,
Que sólo viaja quien regresa, y se va quien yo olvío.
No me digas más, que me vengo.
No me cuentes más, ay, que me enciendo.
Tengo el alma cansá, la ropa tendía y el sueño canviao
De tanto intento.
De tanto llevarme al huerto tanta historia sin fundamento.
Tanto rollo que me retiene y no me suelto.
Y aunque no te hayas dao cuenta
Yo cuando quiero, quiero, quiero.

Pastora